[1] La misma novela establece que Emmanuel Goldstein, uno de los líderes de la Revolución y antiguo miembro del Comité Central del Partido era judío.
Para entender las cualidades proféticas de la novela 1984 primeramente debe exponerse la división geográfica ficticia que hace la obra:
-El mundo entero se encuentra dividido en tres superestados:
-Oceanía es el estado donde vive el protagonista, conformado por toda América, Oceanía, las Islas Británicas y Sudáfrica.
-El otro estado es Eurasia conformada por toda Europa, Rusia.
-El tercer estado es Asia Central, y Asia del Este (el más joven y pequeño de los superestados creado tras separarse de Eurasia) conformada por toda China, Mongolia, Tíbet, Indochina, Japón y las islas de Indonesia.
Los tres estados están siempre en guerra, usualmente dos son aliados contra el tercero hasta que el aliado se confía lo suficiente y entonces es traicionado y las alianzas se invierten. (¿No les suena familiar, EE.UU e Irak?
Debido a la guerra hay una enorme región de fronteras fluctuantes que cambian de dueño constantemente según los resultados de la batalla que abarca de Tánger (Marruecos), Brazzaville (República del Congo), Darwin (Australia) y Hong Kong (China) y que incluye parte de Asia Central (norte de Mongolia y Tíbet), el África Central, Medio Oriente, sur de India e Indonesia cuya población ha sido convertida en esclavos. La guerra es sangrienta y existen masacres, violaciones masivas, asesinato de niños, torturas y ejecuciones brutales de los prisioneros pero sólo en las fronteras pues los grandes centros de civilización y las bien definidas regiones de influencia no son tocados nunca. La guerra es a su vez trascendental para la existencia de los Estados pues justifica el control sobre la población y son el principal motor de la economía. (Hmm alguien pelea por petróleo?
Aquí vemos la primera visión profética orwelliana. La novela publicada en 1949 justo cuando comenzaba la Guerra Fría demuestra ser visionaria del futuro. Durante la Guerra Fría el mundo se dividiría en cuatro grandes bloques:
La parte regida por Estados Unidos principalmente toda América excepto Cuba, Europa Occidental y el mundo anglosajón (Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda), este bloque era el bloque capitalista y plutocrático gobernado por la Banca judía internacional.
El otro bloque geopolítico durante la Guerra Fría fue el comunista gobernado por el Imperio Soviético y que abarcaba toda la Unión Soviética anexada arbitrariamente por Moscú, Europa Oriental y diferentes dictaduras marxistas de África y Cuba. Esta área del mundo estaba gobernada por el judeomarxismo dirigido por los judíos del Soviet Supremo en la URSS.
Así como vaticinaba Orwell, que de Eurasia se separaría Asia del Este, efectivamente la denominada “ruptura sino-soviética” de los años ’60 se dio casualmente cuando la China maoísta se enemista con la Unión Soviética y se alía a Estados Unidos. China (que ya había invadido Tíbet) mantendría un férreo control de Indochina y Corea del Norte formando su propia área de influencia y una “mini guerra fría” con la URSS. Esta área del mundo la controlan los Tiu-Kiu-Koui ó judíos chinos.
Así cada imperio durante la Guerra Fría cuidaba celosamente de su territorio.
Estados Unidos derrocaba cualquier gobierno de izquierda sin ningún pudor (como hizo con Albernz en Guatemala ó con Allende en Chile)
Y la URSS hacía lo mismo con cualquier gobierno anticomunista en su área (como hizo al invadir Hungría y Polonia y derrocar a los gobiernos disidentes antisoviéticos).
Siempre hubo un área del mundo no del todo clara a que imperio pertenecía, principalmente el Medio Oriente, África y parte de Asia que se debatía entre las luchas de las grandes superpotencias con sangrientas guerras. Aún hoy vemos como esta situación, aún sin Guerra Fría, no ha variado mucho; Estados Unidos invade Iraq y derroca a Saddam Hussein, enemigo jurado del sionismo en una masacre de iraquíes y soldados estadounidenses que sólo beneficia a Israel, y Rusia hace lo propio invadiendo Georgia.
En la obra de Orwell el sistema maneja una serie de ministerios:
El Ministerio de la Paz encargado de la guerra.
El Ministerio de la Abundancia encargado de la restricción de los recursos.
El Ministerio del Amor encargado del arresto, la tortura y la ejecución de todos los disidentes y sospechosos de serlo, así como el lavado cerebral mediante torturas horribles en el caso de permitírsele vivir, y,
El Ministerio de la Verdad encargado de la falsa propaganda y las mentiras del sistema que buscan falsear datos y alterar la historia a su beneficio (suena familiar ¿cierto?), creando así una trama interminable de mentiras en donde la realidad se altera siempre en aras de mantener el poder.
Finalmente, la religión es un asunto totalmente prohibido y uno de los personajes es enviado a las cámaras de tortura del Ministerio del Amor por el crimen de haber dejado la palabra “Dios” en un poema, lo que simboliza el materialismo dialéctico ateo que promueve el judeomarxismoateo y una de las metas últimas de la conspiración judeoilumminati; la eliminación de cualquier religión y la oficialización del ateísmo.
Esto excepto, claro esta, el judaísmo que algunos sectores siguen practicando oscuros rituales judeomasónicos secretos como sucedía en la URSS.
Así, podemos ver como la obra de Orwell es realmente profética en muchos aspectos y nos permite tener atisbos de la clase de sociedad que buscan conformar las logias masónicas de corriente atea comunista y la Sinagoga de Satanás dirigida por ese terrible Sanedrín Invisible, que ya ha sido aplicado en mayor ó menor medida en diferentes países del mundo, aunque la meta última, es su aplicación global.
Veamos el caso de la Orden Illuminati de Baviera fundada por el judío y masón Adam Weishaupt (1748 - 1811) en Alemania en 1776 y cuyos miembros fueron los artífices de la Revolución Americana y de la fundación de los Estados Unidos (de allí que el sello masónico símbolo de los Illuminati este en el billete de dólar y en otros sellos estadounidenses), así como de la Revolución Francesa, la independencia de América Latina, la Revolución Rusa, la Revolución China (mediante su rama oriental la Sociedad del Loto Blanco), así como también eran masones e illuminati los Jóvenes Turcos, el grupo artífice de la Revolución Turca que se trajo abajo el Imperio Otomano, abolió el Califato (hasta entonces máximo líder del Islam como el Papa al catolicismo) y permitió la entrega de Palestina a la Gran Bretaña controlada por judíos masones como Benjamín Disraelí y el Barón Rostchild. (este ultimo perteneciente a una gran dinastía de banqueros)
Según los documentos de la época hechos públicos en aquel entonces, las metas de los JudeoIlluminati a largo plazo son:
-Abolición de la monarquía y de todo gobierno organizado según el Antiguo Régimen.
-Supresión de la propiedad privada de los medios de producción para individuos y sociedades, con la consecuente abolición de clases sociales.
-Abolición de los derechos de herencia en cualquier caso.
-Destrucción del concepto de patriotismo y nacionalismo y sustitución por un gobierno mundial y control internacional.
-Abolición del concepto de la familia tradicional y clásica.
-Prohibición de cualquier tipo de religión, (sobre todo la destrucción de la Iglesia Católica Apostólica Romana) estableciendo un ateísmo oficial.
Ahora bien, en el Congreso Masónico de Basilea del 20 al 31 de agosto de 1867 se prosigue con el plan judeomasónico iniciado por los Illuminati, aquí se puede apreciar como dicho plan se ha estado realizando perfectamente y además, como coincide tanto con la visión illuminista como con la pesadilla orwelliana (en negrita el número del protocolo que trata el tema):
-1 Promoción de tendencias subversivas en la ciencia y el arte.
-2 Guerras económicas.
-2 Guerras mundiales y conflictos internos.
-7 Revoluciones mundiales.
-15 Derechos ficticios para las masas.
-3 Establecimiento del comunismo.
-3 y 9 Control de la prensa
-2, 7, 9, 10, 12, 13, 17, 19 Corrupción de la política de los goim (no judíos) y de sus leyes
-9 El triunfo judío por medio del voto del pueblo, sufragio universal y despotismo de las masas.
-10 Libertad, igualdad y fraternidad. Véase también: Liberté, égalité, fraternité
-1, 9 Inestabilidad de las constituciones.
-3 Charlatanería parlamentaria.
-3 Entorpecimiento de los jóvenes mediante una educación fundada en teorías y principios falsos.
-9 Promoción de distracciones para evitar la reflexión en los gentiles: juegos, diversiones, pasatiempos,
prostitución y actividades deportivas.
-13 Destrucción del cristianismo y las demás religiones, decadencia de la fe religiosa en general y el culto al
dinero.
-4, 17 Descrédito de los sacerdotes cristianos, disminución de su influencia.
-17 Importancia y acumulación del oro.
-2, 3, 4, 5, 14, 15, 20, 22 Importancia del antisemitismo para la causa.
-9 Educación superficial y abolición de la libertad de enseñanza, del pensamiento crítico. 5, 15 Manipulación y falsificación de la Historia.
-16, 19 Anarquía entre los obreros y su habituación al alcohol y encarecimiento de productos de primera
necesidad.
-6 Control de la economía por vía de la especulación.
-4, 6 Crisis económicas, generación de deuda por medio de empréstitos.
-20, 21 Monopolios.
-5, 6 Gobierno mundial.
-5, 6, 9, 10 Destrucción de nacionalidades, fronteras y de la diversidad de monedas.
-10 Prohibiciones de las sociedades secretas.
-15 Propagación de ideas, como darwinismo, marxismo, nietzscheísmo, liberalismo, socialismo, comunismo,
anarquismo, etc.
-2, 9, 10, 12, 15 Propagación del materialismo.
-16 Establecimiento final del orden y del verdadero bien, los judíos son los bienhechores de la humanidad, pues está predestinado por Dios.
Volvamos al caso del visionario Orwell. En su otra genial obra maestra Rebelión en la granja explica como cuando los humaos (el zar y la familia real) dueños de la granja son derrocados por los animales (el proletariado) liderados por los ideólogos cerdos (los judíos), eventualmente los cerdos toman el poder en la granja y se vuelven aún peores y más hipócritas que los antiguos gobernantes humanos. Nótese la evidente asociación de los cerdos con los miembros del Comité Central del Partido Comunista soviético y del Soviet Supremo, quienes casi todos eran judíos. El cerdo denominado Gran Viejo representa a Lenin, Snowball a Trostky, Napoleón a Stalin y Squealer a Beria (todos judíos).
Si bien Orwell aunque odiaba a Stalin y era contrario a su totalitarismo, no dejaba de ser izquierdista hasta el punto de haber luchado en las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española en el bando republicano. No obstante, Orwell era más afín al socialismo democrático (fue miembro fundador del Partido Laborista) y renegaba de la dictadura estalinista por sanguinaria y brutal.
Pero al igual que otros destacados escritores de profunda simbología ariosofica como Lytton y Tolkien, que no eran partidarios al Nacionalsocialismo e incluso pertenecían a logias masónicas, Orwell no necesariamente tenía que ser un partidario de ese movimiento para escribir de manera tan genial y acertadamente simbólica.
Esto a diferencia de Howard Phillip Lovecraft quien era abiertamente antisemita, racista, xenofóbico y profascista.
Para finalizar, las visiones proféticas de Orwell se ven cada vez más cercanas a la realidad y son parte fundamental de la Gran Conspiración Judía. Debemos estar atentos y oponernos a medidas totalitaria y sanguinaria, aún cuando pueda ser una causa perdida…